A la mañana siguiente salimos para ver Talca, y todos los comercios estaban cerrados y no había nadie por la calle, casi una ciudad fantasma. Comimos en el mercado y tomamos un bus hasta Huilquilemu, un pueblo en el que hay muchas bodegas y hay una de las múltiples rutas del vino chileno. Como era el día del trabajo, todo estaba cerrado, así que fuimos para nada y volvimos a la estación de Talca. Hartos de lo poco que nos ofrecía la zona, nos fuimos al parque nacional "Los altos del Lircay" donde estábamos seguros de que el parque nos iba a esperar con los brazos abiertos. Y así fue. Además, al ser ya bastante tarde no había nadie que nos cobrase la entrada al parque y nadie en la recepción del camping que hay dentro del parque, por lo que nos salió gratis tanto la entrada al parque como la acampada.
El sábado lo dedicamos a subir a la laguna del alto, el parque nacional ahora está perdiendo las hojas en su mayoría y está casi rojo, es una vista espectacular. Una vez llegas a lo alto ves al fondo la cordillera de los andes permanentemente nevada y Argentina saludándote desde lo lejos, una maravilla, se respiraba paz allá arriba, y lo mejor de todo, no se escuchaba un alma!!
El domingo a la mañanita nos fuimos de nuevo a Huilquilemu para poder hacer la ruta del vino que no pudimos hacer el viernes, y se puso a llover, así que finalmente acabamos en una fiesta de tradiciones chilenas con música, empanadas y vino malo. Lo pasamos muy bien los tres, ha sido un fin de semana inolvidable.










3 comentarios:
tremendo lugar no¡¡¡
Ole ole y ole!
Hasta subes videos, eres un moderno temerario :)
Hoy dos meses hemos dicho ;)
saludos!
Me ha encantado lo que he visto.
Besos
Publicar un comentario en la entrada